Hierro y Terciopelo: La mujer Venezolana a finales del siglo XIX y XX ( I Parte)

El 24 de marzo de 1883, un personaje bravío, anónimo y discriminado por la historia de Venezuela, recibió de manos del presidente Joaquín Crespo su ascenso al rango de coronel. Podría parecer un evento más, común dentro de nuestra historia llena de caudillos militares, sin embargo, nuestro personaje en cuestión ganó con creces  sus méritos. Era Corina Cardenas… Una mujer.  

 

   Fue ella la excepción de un reconocimiento que debieron recibir muchas mujeres sin hombres, que durante la independencia y la guerra federal, debieron defender sus tierras, luchar de manera anónima por sus ideales y apoyar a los hombres en las batallas. Nombres como Luisa Cáceres de Arismendi, Josefa Camejo, Juana Ramirez, Concepcion Mariño, representan a miles de mujeres que de forma anónima contribuyeron con su aporte a la construcción de nuestra historia.

 

    Y ha sido esta, (una historia escrita por los hombres) quien se encargó de marginarlas, proyectarlas en un segundo plano.  

 

   A finales del siglo XIX, después de años de turbulencias políticas y sociales, Venezuela se encaminó lentamente hacia la paz; La mujer, quien en su momento fue la compañera anónima y pasiva de lucha, volvía nuevamente al hogar. Si bien las condiciones políticas y sociales daban lentamente paso al cambio, ella volvió sumisamente al lado de su esposo, a ocuparse de las labores domésticas y a ser madre.   

 

Quienes provenían de familias con recursos, podrían aprender a leer y escribir. Ellas eran afortunadas. La mayoría permanecen analfabetas hasta más allá de las primeras décadas del siglo XX.

 

     El elemento liberador y principal herramienta de emancipación llegaría a partir del 24 de julio de 1870 con la promulgación de la educación libre y gratuita. Sin embargo, la mujer solamente recibía la instrucción necesaria para ejercer sus labores de “buena esposa”. Entre otras cosas, era apreciado el estudio de Francés y piano. (recuérdese la influencia francesa, estimulada por Guzmán Blanco)  Sin embargo, en este limitado espacio las mujeres comienzan, entre otras cosas, a escribir y componer musica. Comienzan a circular folletines como “el zancudo” que incluye partituras producto de colaboraciones, mucha de ellas anónimas por temor a represalias. En ese entonces, muchas toman como inspiración a otra aguerrida mujer quien hizo su espacio en un mundo de hombres: Teresa Carreño.

 

 

   Es con la creación de las escuelas normalistas y la promulgación en 1894 de la titularidad de la docencia lo que permite a las mujeres por primera vez tener una profesión que le permitirá su sustento e independizarse, pero esta, como muchos otros logros, serían alcanzados sólo después de arduas luchas, como ejemplo, las primera mujeres graduadas en la  Universidad Central de Venezuela, las hermanas Duarte, recibieron sus títulos como agrimensoras en 1893 no sin pocas dificultades.

 

         Comenzaron abundar en esa Venezuela que se asomaba tímidamente al progreso, los folletines, semanarios y periódicos. Eran el medio de expresión barato y masivo que permite a la población enterarse de las noticias y expresar su opinión, Es asi como ellas, quienes habían reservados sus opiniones e inquietudes en los ámbitos de las tertulias, en la intimidad de sus conocidos, empiezan hacer sentir su voz. A partir de 1872 se comenzaron a publicar varios semanarios literarios, tales como “el problema”, “el mensajero de damas” y “ensayo literario” se convierten en portavoz de una mujer más activa social e intelectualmente. Incluso en semanarios de importancia como “el cojo ilustrado” comienzan a leerse publicaciones de autoras como Magdalena Seijas, Mercedes Guevara, entre otras.

 

  Es el conocimiento quién le permitirá a la mujer ganar espacios durante principios del siglo XX, con constancia y lucha, a pesar de los hombres. En nuestra sociedad, se hará como figura respetable y simbólica “la maestra” ese ser dedicado, reformador de una Venezuela ávida de educación y conocimiento. Seria asi por mucho tiempo,  ya que fue la unica profesion permitida por el género masculino por décadas. Otros oficios era socialmente inaceptables.  Es solo en 1904 cuando una mujer, Maria de Jesus de Lion, obtiene su título de odontólogo y tendría que llegar el año 1936 para que una mujer, para escándalo de la sociedad, llegara a tener un titulo de medico (lya Imber de Coronil)

 

 Creo en lo personal que la mujer Venezolana fue quien impulsó el cambio de una venezuela sumida en la barbarie a la nación que actualmente conocemos y sabía que solamente podría lograrse mediante la educación y el conocimiento. Corina Cardenas, con quien he comenzado este relato, lo sospechaba.. Despues de recibir su ascenso, el presidente Joaquin Crespo, le concedio cumplirle las peticiones que tuviera en agradecimiento a su lucha por la república. Corina, quien había peleado en varias batallas y comandado batallones de hombres, solo pidio una cosa… estudiar

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Una respuesta a Hierro y Terciopelo: La mujer Venezolana a finales del siglo XIX y XX ( I Parte)

  1. Fundación Leche y Miel dijo:

    Reblogueó esto en Fundación Leche y Miely comentado:
    A pesar de los errores gramaticales es un texto que vale la pena revisar.

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